Por qué nos saboteamos a nosotros mismos (y cómo romper ese ciclo)

Yo también he tenido excusas para NO hacer las cosas.

He procrastinado, dudado de mis decisiones o me distraído con tareas irrelevantes. No entendía por qué me autosaboteaba… hasta que me di cuenta de que no era el único.

Si alguna vez has sentido que te detienes justo cuando estás a punto de avanzar, que te saboteas con dudas o distracciones, este newsletter es para ti.

Vamos a desentrañar juntos por qué nos saboteamos a nosotros mismos y cómo podemos romper el ciclo.

No más excusas

El autosabotaje no solo retrasa el crecimiento de tu negocio, sino que también disminuye tu confianza.

Si constantemente te encuentras postergando tareas importantes, dudando de tus habilidades o cambiando de dirección antes de ver resultados, el progreso se vuelve lento y frustrante.

Romper este patrón te permitirá avanzar con claridad, tomar mejores decisiones y construir un negocio digital más sólido y rentable.

Las cosas que no ayudan

He intentado combatir el autosabotaje con fuerza de voluntad o motivación, pero esto rara vez me funciona.

Y si sos como yo, seguramente también te ha pasado estas tres cosas:

  • Hacerte promesas vacías: “Mañana sí me voy a poner las pilas”. Sin un plan claro, la motivación se desvanece.
  • Llenarte de tareas sin estrategia: Trabajar sin dirección solo genera agotamiento y más frustración.
  • Esperar sentirse listo: Si esperas el momento perfecto para actuar, puede que nunca llegue.

Mi enfoque para romper el ciclo del autosabotaje

En lugar de luchar contra ti mismo, necesitas entender por qué nos saboteamos a nosotros mismos y crear un sistema que te ayude a avanzar.

Aquí te dejo algunos pasos accionables:

Identifica tu patrón

Observa en qué momentos y situaciones te saboteas.

¿Postergas responder correos importantes? ¿Te la pasas cambiando de logo en lugar de lanzar tu oferta? ¿Te obsesionas con aprender más y más sin aplicar nada?

Haz una lista de estos patrones y reconoce cuándo aparecen.

Cambia la historia que te cuentas

Nuestro diálogo interno puede ser nuestro peor enemigo.

Si cada vez que vas a vender piensas “No soy bueno en esto, seguro nadie comprará”, tu cerebro buscará pruebas de que tienes razón y evitará la venta. Por eso, cambia la narrativa: “Estoy aprendiendo a vender y mejoraré con la práctica”.

Un ejercicio útil es escribir cada creencia limitante y luego reformularla en una afirmación de crecimiento.

Diseña un sistema de pequeñas victorias

Muchas veces nos paralizamos porque vemos la meta como algo enorme e inalcanzable. La solución es dividir cada tarea en pasos tan pequeños que sea imposible no hacerlos.

  • Si te cuesta crear contenido, en lugar de “Escribir un post para LinkedIn”, prueba “Escribir una idea para el post”.
  • Si procrastinas lanzar tu servicio, en lugar de “Publicar mi oferta”, empieza por “Redactar la primera versión del texto”.
  • Si evitas hacer ventas, en lugar de “Cerrar una venta”, prueba “Escribir un mensaje a un posible cliente”. Celebrar estos microavances refuerza la acción y reduce el miedo.

Rodéate de recordatorios visuales

Es fácil perder de vista nuestros objetivos en el caos del día a día. Usa herramientas visuales para mantenerte enfocado:

  • Un post-it en tu escritorio con tu meta principal.
  • Una alarma en tu teléfono con una frase motivadora.
  • Un tablero de visión con imágenes que representen el estilo de vida que quieres lograr con tu negocio digital.

Cuanto más presente esté tu meta en tu entorno, más difícil será ignorarla.

Crea un compromiso externo

Si te cuesta avanzar solo, hazlo público. Compartir tu meta con alguien o establecer una fecha límite pública te dará un empujón extra para actuar.

  • Cuéntale a un amigo o mentor lo que harás esta semana y pídele que te pregunte cómo te fue.
  • Publica en redes sociales que lanzarás tu producto en una fecha específica.
  • Únete a un grupo de accountability donde tengas que rendir cuentas.

La presión positiva de otros puede ser un gran motor para la acción.

Todos nos saboteamos a nosotros mismos

El autosabotaje no es una señal de que no eres capaz, sino una respuesta natural del cerebro cuando enfrenta el miedo al cambio o al fracaso.

No necesitas transformar tu mentalidad de la noche a la mañana, pero sí empezar con pequeñas acciones que construyan confianza y momentum.

Quiero que recuerdes algo: cada solopreneur ha pasado por esto en algún momento.

La diferencia entre los que avanzan y los que se quedan estancados es la capacidad de reconocer el autosabotaje y actuar a pesar de él.

No dejes que el miedo o la duda dicten tu camino.

Resumen

  1. Identifica tu patrón
  2. Cambia la historia que te cuentas
  3. Diseña un sistema de pequeñas historias
  4. Rodéate de recordatorios visuales
  5. Crea un compromiso externo

Persona con barba en circulo celeste

Guillermo Escalante

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