Acá algo que me costó aceptar: por más que siguiera todas las fórmulas y copiara lo que “funcionaba”, mi marca seguía sintiéndose vacía.
¿Te pasó alguna vez sentir que hacés todo “bien”, pero igual no conectás con tu audiencia como te gustaría?
Es frustrante, porque pareciera que el problema sos vos… cuando en realidad, el problema es que estás hablando con la voz de otro.
Hoy vamos a hablar de cómo encontrar tu estilo propio como solopreneur, y por qué tantos emprendedores se la pasan construyendo una marca copiando lo que hacen otros… sin darse cuenta de que eso los vuelve invisibles
Ser auténtico hará que destaques
Yo posteaba seguido, seguía tendencias, usaba las frases que decían los referentes… pero aun así, mi marca no despegaba.
Tenía visibilidad, sí. Pero algo no encajaba.
Con el tiempo entendí que los negocios que crecen no son los que hacen más ruido, sino los que suenan auténticos.
Y yo no estaba siendo auténtico. Estaba siendo una versión diluida de otros.
Cuando no encontrás tu propia voz, tu marca se vuelve una más del montón. Te volvés invisible. Y eso es justo lo que no querés cuando estás construyendo algo desde cero.
Una marca con personalidad, en cambio:

✅ Atrae a las personas correctas
✅ Se queda en la mente de tu audiencia
✅ Se convierte en una referencia
Pero si pasás tu tiempo imitando a otros, tarde o temprano te vas a sentir desconectado de tu propio negocio.
Y lo peor es que tu audiencia también lo va a notar.
El problema de copiar
Capaz te pasó esto: ves a alguien que admirás, alguien que ya logró lo que vos querés… y empezás a seguir sus pasos al pie de la letra.
Usás las mismas frases, copiás el estilo de sus posteos, incluso tratás de imitar su tono.
Y al principio, parece una buena idea. Porque si a ellos les funcionó, ¿por qué no a vos?
Pero con el tiempo te das cuenta de que algo no encaja. Muchos se la pasan construyendo una marca copiando frases, tonos y formatos ajenos, pero lo que falta es identidad propia.
Tu contenido no conecta como esperabas. No generás esa confianza que te gustaría.
Sentís que estás diciendo cosas “correctas”, pero no tuyas.
Y eso se nota. Porque la gente no responde igual a lo que no se siente auténtico.
No lográs diferenciarte, y tu negocio se estanca en modo imitación.
Construye una marca con identidad (sin volverse loco)
No necesitas reinventar la rueda. Solo necesitas hacerla tuya.
Acá te dejo 3 pasos prácticos para empezar:
1. Contá una historia (aunque te parezca obvia)

Una vez hablé de por qué empecé mi negocio: mencioné un momento en el que me sentía frustrado en mi trabajo, sin claridad, y con miedo de empezar algo propio.
Fue un post simple, sin estrategia detrás… pero fue uno de los que más respuestas tuvo.
¿Por qué? Porque todos tenemos una historia parecida.
Tu negocio no es solo lo que hacés, es todo lo que te trajo hasta ahí.
Y eso —aunque a vos te parezca común— puede ser justo lo que alguien necesita leer para conectar con vos.
2. Mostrá lo que no te gusta del juego
¿Nunca sentiste que algunos “consejos” de tu industria suenan más a presión que a ayuda?
Yo me cansé de ver fórmulas mágicas que prometían resultados imposibles, y un día lo dije. Sin filtro.
¿El resultado? Recibí mensajes de personas que también lo pensaban, pero no se animaban a decirlo.
Tomar postura te separa del resto. No vas a agradarle a todos, y eso está bien.
Pero vas a empezar a atraer a los que piensan como vos. Y con ellos, construir relaciones reales.
3. Escribí como si estuvieras tomando un café con tu audiencia

Al principio, trataba de sonar “profesional”. Revisaba cada palabra, buscaba frases rebuscadas… hasta que me di cuenta de que nadie conectaba con eso.
El día que empecé a escribir como hablo —con mi tono, mis expresiones, incluso mis errores— la gente empezó a responder de verdad.
Porque se sentían hablando con alguien, no leyendo a un robot.
Tu voz es una herramienta poderosa. No la disfraces. Usala como puente, no como barrera.
No necesitás parecerte a nadie para destacar
Tu negocio no necesita más perfección, necesita más de vos.
Lo que te hace diferente no es un problema a corregir, es tu mayor ventaja.
Cuando dejás de copiar y empezás a construir desde tu historia, tu visión y tu voz, algo cambia:
tu mensaje se vuelve claro, real… y magnético.
Así es como se construyen marcas que importan. No como muchos que se la pasan construyendo una marca copiando lo que ya existe, sino como quienes se animan a hacerlo desde su propia voz
Y si querés hacer crecer la tuya, ese es el mejor lugar para empezar.
Resumen
- Contá una historia (aunque te parezca obvia)
- Mostrá lo que no te gusta del juego
- Escribí como si estuvieras tomando un café con tu audiencia